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Extremos llega a las salas de cine... Juan Carlos López Durán: ''la montaña es un inspirador lugar para asumir riesgos''. Un documental venezolano promete trasladar a los espectadores a ser protagonistas de las aventuras de Proyecto Cumbre, a través  de una expedición a las gélidas costas de Groenlandia.  

Juan Carlos López Durán, cineasta venezolano y fundador de la productora cinematográfica Explorart Films, ha dedicado su carrera a contar historias de la vida real y sobre la relación del hombre con la naturaleza. En 2008 su documental Más Allá de la Cumbre, tributo al montañista José Antonio Delgado, le valió el reconocimiento del público, en este 2010 el joven realizador nos sumergirá en una inolvidable experiencia, con su más reciente documental, Extremos, la mayor aventura de Proyecto Cumbre, contada por sus propios protagonistas.

El documental estrenado el pasado viernes 29 de octubre, que se exhibe actualmente en las carteleras de cine venezolanas a través de la cadena comercial de Cines Unidos, es protagonizado por Marcus Tobía, Martín Echevarría, Carlos Castillo, Marco Cayuso y Carlos Calderas, todos integrantes del Proyecto Cumbre.

El largometraje fue rodado entre 2008 y 2009, en escenarios naturales de Noruega, Islandia, Dinamarca, Groenlandia, Suiza y Venezuela, y es una producción de Explorart Films y Proyecto Cumbre, en coproducción con  el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), y la producción ejecutiva de Juan Carlos Álvarez.

Juan Carlos López Durán nos cuenta sobre este  viaje hacia las regiones más inhóspitas de la tierra,  de la mano  de uno de los grupos expedicionarios más importantes del mundo.

-¿Qué nos trae este nuevo documental Extremos?
Extremos es un viaje, y como todo viaje viene cargado de experiencias físicas, mentales y espirituales. La idea es no ser tan sólo un espectador, sino que de alguna manera esas imágenes cobren vida a través de nuestras propias experiencias, es decir, que nos permitan vivir nuestra propia película. Extremos no es un grupo de cinco seres superdotados, al contrario, es la odisea de cinco venezolanos, muy normales, en su afán por explorar los extremos de la naturaleza humana en los lugares más inhóspitos de la tierra, y ese afán de búsqueda y reto, es tan íntimo como universal. Creo que todos, independientemente de lo que hagamos, vivimos nuestra propia odisea.

-En comparación con Más allá de la cumbre, ¿Qué sensaciones experimentaste durante la realización de tu segundo documental?

-Esto es realmente la fusión de las dos cosas que más amo: montaña y cine. Más Allá de la Cumbre estuvo cargado de sentimientos muy intensos, un dolor muy agudo por la desaparición de José Antonio Delgado, seguido por la sincera celebración de una vida. En Extremos celebramos una bandera, es la historia de una bandera; pero lo que conmueve no es que sea tricolor, o que ondee en lugares tan insólitos; lo que a mi me conmueve es que esa bandera en algún momento se desentiende de fronteras y nacionalidades, es una bandera que ondea sin asta y sin viento. Es una bandera que deja de ser sueño y pasa a ser realidad; es un país que nos conquista a nosotros mismos;  es la lucha sin descanso, sin tregua, es perseverar, es arriesgarlo todo si en ello justificas la vida.

-¿Se antepone la pasión frente a la razón aún y cuando esto implique correr riesgos mortales para lograr las metas? ¿Cómo se logra un equilibrio?
-Sinceramente, nunca siento que corramos riesgos mortales. Hay pasión, pero también hay miedo, y cuando hay miedo tomamos previsiones. El riesgo lo vemos presente en todo, en la ciudad, en el carro, en un avión, hasta durmiendo en tu propia cama. En todo caso, la montaña es un inspirador lugar para asumir riesgos. Cuidamos hasta el más mínimo paso, para que el miedo de lugar a la seguridad y a la confianza. El equilibrio se logra con la humildad de sabernos nada ante esta infinita naturaleza que jamás dejará de sorprendernos.

-Te has dedicado por mucho tiempo a la realización de proyectos sobre montañismo y deportes extremos, ¿Tienes entre tus planes el hacer una película que aborde otra temática?
-Sin lugar a dudas. Lucho por hacer realidad mi sueño de rodar El Canto del Glaciar, que se convertiría en mi primera película de ficción, pero inspirada en hechos reales. Es una historia de montaña que rodaremos en Bolivia, Canadá y Venezuela. Es un bello Everest para conquistar, es un proyecto ambicioso pero lo soñamos sin descanso.

-¿Proyecto Cumbre es un Proyecto de vida?
-Es un proyecto de vida, pero es también un proyecto que puedes extrapolarlo a lo que quieras, un proyecto de familia, de equipo, de país... es un proyecto que para algunos les justifica la vida; es un proyecto que creo va dejando regados en el camino relevos para las nuevas generaciones.

-Estas expediciones suponen la exaltación de las emociones más profundas del ser humano, ¿Cuáles han sido los momentos más difíciles por los que Proyecto Cumbre ha tenido que atravesar?
-No soy integrante de Proyecto Cumbre, ellos podrían responderte con mayor propiedad. Sin embargo me atrevería a decir que la pérdida de José Antonio en el Nanga Parbat, fue un verdadero golpe. Pero así mismo esa difícil experiencia me ha permitido ver que hay tanta autenticidad y certeza en lo que se hace, que nadie jamás ha tenido un momento de duda, al contrario, la pasión y convicción crecen.

-¿Qué anécdotas podrías contarnos?
-Innumerables, pero se me vienen rápidamente anécdotas del helicóptero. Filmando en los fiordos plagados de Icebergs de Groenlandia casi hacemos voltear a los kayaks de Proyecto Cumbre de tanto que nos acercamos... voltearse en esos mares seguro nos hubiese cambiado de plano esta historia.

En otra oportunidad viajábamos a gran velocidad en una lancha cerca de las costas de Groenlandia, y de repente todo se nubló y nuestro piloto de Kulusuk –asentamiento en la municipalidad de Sermersooq-  iba totalmente confiado en su GPS. A todos nos invadía la tensión por la posibilidad de que algún iceberg gigante -de los que abundan en esos mares- se apareciera en medio de la niebla y termináramos estampados; pero de lo que no habíamos caído en cuenta es que nuestro querido piloto no sabía leer su GPS, y cuando ya nos parecía raro que pasaban las horas y no llegábamos a ningún lado, chequeamos nuestro propio GPS y nos percatamos que estábamos direccionados a mar abierto y ya sin gasolina. Afortunadamente logramos corregir a tiempo, de lo contrario aún estuviéramos flotando en el ártico, sin gasolina!

-El 2010 ha sido catalogado por muchos, como el año del despertar del cine venezolano, ¿Qué representa par ti el estrenar tu documental en este momento?
-Es un orgullo, un verdadero privilegio, un reto. Pero la verdad es que me quito el sombrero ante esas magníficas producciones que se están haciendo. Hay arte, hay calidad, guiones y profesionalismo. Hay cine en su más bella concepción. Espero que esta ola se mantenga por mucho tiempo.

-¿Cuál fue el apoyo que recibiste de parte de la Plataforma de Cine y Medios Audiovisuales?

-El CNAC ha hecho posible esta historia gracias a sus políticas de desarrollo. Extremos salió favorecida en una convocatoria y desde ese momento sólo he contado con diligencia y apoyo permanente. No lo digo como simple agradecimiento, es una realidad de la que no sólo yo he sido testigo sino también las personas que han formado parte de esta producción y que han tenido contacto con el CNAC. Tengo años diciendo que esta institución, con sus errores y aciertos, es un digno ejemplo de lo que deben ser las instituciones públicas de un país.

-Desde el cineasta, ¿Cómo se define Juan Carlos López Durán?
-Como cineasta creo que soy un buen montañista... (risas). Me cuesta ver el cine sólo como pura invención creativa generadora de ficción, lo cual es una vía también muy válida. Pero como siempre seré un fiel seguidor de ese dogma que dice que la realidad siempre supera a la ficción, creo que los guiones que lleve a la pantalla, sean documentales o ficción, siempre tendrán a la realidad como protagonista e inspiración de ese inmenso privilegio que significa hacer cine.

(FIN/ Imabelle Velasco)

Entrevista sobre el documental "Extremos" a Juan Carlos López Durán


Extremos llega a las salas de cine

Juan Carlos López Durán: “la montaña es un inspirador lugar para asumir riesgos”

Un documental venezolano promete trasladar a los espectadores a ser protagonistas de las aventuras de

Proyecto Cumbre, a través  de una expedición a las gélidas costas de Groenlandia.   

Prensa CNAC (04/11/2010).- Juan Carlos López Durán, cineasta venezolano y fundador de la productora

cinematográfica Explorart Films, ha dedicado su carrera a contar historias de la vida real y sobre la

relación del hombre con la naturaleza. En 2008 su documental Más Allá de la Cumbre, tributo al montañista

José Antonio Delgado, le valió el reconocimiento del público, en este 2010 el joven realizador nos

sumergirá en una inolvidable experiencia, con su más reciente documental, Extremos, la mayor aventura de

Proyecto Cumbre, contada por sus propios protagonistas.

El documental estrenado el pasado viernes 29 de octubre, que se exhibe actualmente en las carteleras de

cine venezolanas a través de la cadena comercial de Cines Unidos, es protagonizado por Marcus Tobía,

Martín Echevarría, Carlos Castillo, Marco Cayuso y Carlos Calderas, todos integrantes del Proyecto

Cumbre.

El largometraje fue rodado entre 2008 y 2009, en escenarios naturales de Noruega, Islandia, Dinamarca,

Groenlandia, Suiza y Venezuela, y es una producción de Explorart Films y Proyecto Cumbre, en coproducción

con  el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), y la producción ejecutiva de Juan Carlos

Álvarez.

Juan Carlos López Durán nos cuenta sobre este  viaje hacia las regiones más inhóspitas de la tierra,  de

la mano  de uno de los grupos expedicionarios más importantes del mundo.

-¿Qué nos trae este nuevo documental Extremos?

Extremos es un viaje, y como todo viaje viene cargado de experiencias físicas, mentales y espirituales.

La idea es no ser tan sólo un espectador, sino que de alguna manera esas imágenes cobren vida a través de

nuestras propias experiencias, es decir, que nos permitan vivir nuestra propia película. Extremos no es

un grupo de cinco seres superdotados, al contrario, es la odisea de cinco venezolanos, muy normales, en

su afán por explorar los extremos de la naturaleza humana en los lugares más inhóspitos de la tierra, y

ese afán de búsqueda y reto, es tan íntimo como universal. Creo que todos, independientemente de lo que

hagamos, vivimos nuestra propia odisea.

-En comparación con Más allá de la cumbre, ¿Qué sensaciones experimentaste durante la realización de tu

segundo documental?

-Esto es realmente la fusión de las dos cosas que más amo: montaña y cine. Más Allá de la Cumbre estuvo

cargado de sentimientos muy intensos, un dolor muy agudo por la desaparición de José Antonio Delgado,

seguido por la sincera celebración de una vida. En Extremos celebramos una bandera, es la historia de una

bandera; pero lo que conmueve no es que sea tricolor, o que ondee en lugares tan insólitos; lo que a mi

me conmueve es que esa bandera en algún momento se desentiende de fronteras y nacionalidades, es una

bandera que ondea sin asta y sin viento. Es una bandera que deja de ser sueño y pasa a ser realidad; es

un país que nos conquista a nosotros mismos;  es la lucha sin descanso, sin tregua, es perseverar, es

arriesgarlo todo si en ello justificas la vida.

-¿Se antepone la pasión frente a la razón aún y cuando esto implique correr riesgos mortales para lograr

las metas? ¿Cómo se logra un equilibrio?

-Sinceramente, nunca siento que corramos riesgos mortales. Hay pasión, pero también hay miedo, y cuando

hay miedo tomamos previsiones. El riesgo lo vemos presente en todo, en la ciudad, en el carro, en un

avión, hasta durmiendo en tu propia cama. En todo caso, la montaña es un inspirador lugar para asumir

riesgos. Cuidamos hasta el más mínimo paso, para que el miedo de lugar a la seguridad y a la confianza.

El equilibrio se logra con la humildad de sabernos nada ante esta infinita naturaleza que jamás dejará de

sorprendernos.

-Te has dedicado por mucho tiempo a la realización de proyectos sobre montañismo y deportes extremos,

¿Tienes entre tus planes el hacer una película que aborde otra temática?

-Sin lugar a dudas. Lucho por hacer realidad mi sueño de rodar El Canto del Glaciar, que se convertiría

en mi primera película de ficción, pero inspirada en hechos reales. Es una historia de montaña que

rodaremos en Bolivia, Canadá y Venezuela. Es un bello Everest para conquistar, es un proyecto ambicioso

pero lo soñamos sin descanso.

-¿Proyecto Cumbre es un Proyecto de vida?

-Es un proyecto de vida, pero es también un proyecto que puedes extrapolarlo a lo que quieras, un

proyecto de familia, de equipo, de país... es un proyecto que para algunos les justifica la vida; es un

proyecto que creo va dejando regados en el camino relevos para las nuevas generaciones.

-Estas expediciones suponen la exaltación de las emociones más profundas del ser humano, ¿Cuáles han sido

los momentos más difíciles por los que Proyecto Cumbre ha tenido que atravesar?

-No soy integrante de Proyecto Cumbre, ellos podrían responderte con mayor propiedad. Sin embargo me

atrevería a decir que la pérdida de José Antonio en el Nanga Parbat, fue un verdadero golpe. Pero así

mismo esa difícil experiencia me ha permitido ver que hay tanta autenticidad y certeza en lo que se hace,

que nadie jamás ha tenido un momento de duda, al contrario, la pasión y convicción crecen.

-¿Qué anécdotas podrías contarnos?

-Innumerables, pero se me vienen rápidamente anécdotas del helicóptero. Filmando en los fiordos plagados

de Icebergs de Groenlandia casi hacemos voltear a los kayaks de Proyecto Cumbre de tanto que nos

acercamos... voltearse en esos mares seguro nos hubiese cambiado de plano esta historia.


En otra oportunidad viajábamos a gran velocidad en una lancha cerca de las costas de Groenlandia, y de

repente todo se nubló y nuestro piloto de Kulusuk –asentamiento en la municipalidad de Sermersooq-  iba

totalmente confiado en su GPS. A todos nos invadía la tensión por la posibilidad de que algún iceberg

gigante -de los que abundan en esos mares- se apareciera en medio de la niebla y termináramos estampados;

pero de lo que no habíamos caído en cuenta es que nuestro querido piloto no sabía leer su GPS, y cuando

ya nos parecía raro que pasaban las horas y no llegábamos a ningún lado, chequeamos nuestro propio GPS y

nos percatamos que estábamos direccionados a mar abierto y ya sin gasolina. Afortunadamente logramos

corregir a tiempo, de lo contrario aún estuviéramos flotando en el ártico, sin gasolina!

-El 2010 ha sido catalogado por muchos, como el año del despertar del cine venezolano, ¿Qué representa

par ti el estrenar tu documental en este momento?

-Es un orgullo, un verdadero privilegio, un reto. Pero la verdad es que me quito el sombrero ante esas

magníficas producciones que se están haciendo. Hay arte, hay calidad, guiones y profesionalismo. Hay cine

en su más bella concepción. Espero que esta ola se mantenga por mucho tiempo.

-¿Cuál fue el apoyo que recibiste de parte de la Plataforma de Cine y Medios Audiovisuales?

-El CNAC ha hecho posible esta historia gracias a sus políticas de desarrollo. Extremos salió favorecida

en una convocatoria y desde ese momento sólo he contado con diligencia y apoyo permanente. No lo digo

como simple agradecimiento, es una realidad de la que no sólo yo he sido testigo sino también las

personas que han formado parte de esta producción y que han tenido contacto con el CNAC. Tengo años

diciendo que esta institución, con sus errores y aciertos, es un digno ejemplo de lo que deben ser las

instituciones públicas de un país.

-Desde el cineasta, ¿Cómo se define Juan Carlos López Durán?

-Como cineasta creo que soy un buen montañista... (risas). Me cuesta ver el cine sólo como pura invención

creativa generadora de ficción, lo cual es una vía también muy válida. Pero como siempre seré un fiel

seguidor de ese dogma que dice que la realidad siempre supera a la ficción, creo que los guiones que

lleve a la pantalla, sean documentales o ficción, siempre tendrán a la realidad como protagonista e

inspiración de ese inmenso privilegio que significa hacer cine.

(FIN/ Imabelle Velasco)

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