Cuando a Jorge Linares lo bautizaron con el apodo ''Niño de Oro'', la persona que lo hizo nunca asumió que

detrás de sus palabras existía algo que era real, su nombre Jorge Luis Linares Palencia nacido en Barinitas, Estado Barinas, el 22 de Agosto de 1985. Su padre Nelson Linares nunca imaginó que su hijo se dedicaría a lo que un día él vio como una opción de vida, Jorge había nacido con el Boxeo en la sangre y su padre fue su primer entrenador la persona que más lo apoyó y quien dio inicio a sus pasos dentro de este apasionante deporte.

Aprender de Boxeo no ha sido tarea fácil, pues para una persona como yo, apasionada del Tenis y amante del Futbol, el boxeo le resultaba algo anónimo y carente de sentido común, sobre todo cuando lo único que se hace es repartir golpes por doquier; una vez que tuve la oportunidad de contactar a Jorge él se tomó la molestia de enseñarme cosas de un deporte que, para muchos, es totalmente ajeno al sentido común.

A los 14 años, Jorge decide ir a probar suerte con el entrenador Eleazar Catillo en Maracay, una persona que significó mucho en la vida del hoy en día “Niño de Oro”, este señor no sólo se encargó de confiar y creer en Jorge como un boxeador profesional, también lo ayudó con el hospedaje. Pero no todo era color de rosa para aquel niño que perseguía el sueño de ser un boxeador profesional, lejos de su casa y en una casa en la que debía seguir reglas y cumplir horarios y sobre todo entrenar sin parar. Las cosas no se tornaban fáciles para aquel aspirante venezolano, pues digamos que como el mismo menciona, “no era de los favoritos para llegar lejos” Sin embargo él confío y apostó a ser lo que en su mente se imaginaba un boxeador de talla internacional.

Después de 3 años lejos de casa y pasando muchos sacrificios, al “Niño” se le presenta la oportunidad de ir a una prueba de entrenamiento en Japón con un campeón mundial de ese país, tenía entonces 17 años cuando esto ocurrió, los primeros 3 meses resultaron tan buenos que él y su representante decidieron que la mejor opción para aquel adolescente era que permaneciera en ese país –Japón- entrenando, abandonando así a su familia y a sus amigos para empezar de cero una vida al otro lado del continente, donde no conocía a nadie y donde, por supuesto, no dominaba el idioma. El único camino que Jorge conocía era de su casa al Gimnasio y del Gimnasio a su casa, si algo de esto fallaba estaba en un problema serio, pues era difícil en un país completamente desconocido pedir algún tipo de ayuda; cosa que evidentemente sucedió. En más de una oportunidad, aquel adolescente jugando a conseguir su sueño, se las vió feas al perderse en un país donde nadie entendía lo que el quería decir, caminar sin rumbo intentando reconocer a donde debía ir o llegar era casi el día a día de aquel soñador. Para subsistir viniendo de una familia tan humilde su agente en Japón le asignó un sueldo, el cual en ocasiones no le llegaba a final de mes y se veía en la necesidad de caminar kilómetros porque no alcanzaba para el tren o en oportunidades, como buen niño en busca de un dulce lo tomaba de algún tarantín sin que nadie lo notara.

Su infancia fue limitada pero se llena de orgullo al decir que fué en busca de el sueño que desde pequeño se había propuesto, no fue como la de cualquier chico de su edad, no tenía amigos en un continente lejano y menos la familia y comodidades de hogar, pero aún así estaba feliz y luchando contra todos los obstáculos existentes. Pasado un tiempo y después de mucho esfuerzo Jorge aprendió a dominar el idioma, si el japonés, sin necesidad de un profesor o traductor; él solo prestando atención y sintonizando los canales aprendió obligado un idioma, más que por una cuestión de interés por una cuestión de necesidad. Hoy en día Jorge domina perfectamente el idioma Japonés gracias a su empeño propio por ser mejor.

Su primera pelea como profesional fue a los 17 años en Osaka-Japón dando así KO en el primer Round, a partir de ese momento las cosas cambiarían y el sabía el potencial que existía en su mano, y siguió soñando y trabajando.

Después de varias peleas, victorias y derrotas; vino lo tan esperado. En Julio de 2007 con 21 año se disputa su primer título mundial del Consejo Mundial de Boxeo WBA ante el mexicano Oscar Chololo, pelea que al final hizo al Venezolano Campeón Mundial por primera vez en el peso pluma y merecedor de su primer cinturón, un hecho que marcaría su vida y la de muchos que siempre apostaron a él. En el año 2009 vuelve a subir al rin para obtener así su segundo cinturón mundial, esta vez en la categoría super pluma, Panamá fue la sede, y por segunda vez en su vida y 23 años, Jorge dejó en el Rin al boxeador Wilber García para hacerse merecedor de su segundo cinturón pero esta vez de la Asociación Mundial de Boxeo WBA.

Desde entonces muchas cosas pasaron por su mente, tantos años de lucha y entrega habían valido la pena, había encontrado a lo largo de su camino “padres”  o “héroes” que habían apostado a él y que desde un principio creyeron en su talento y compromiso, no sólo sus entrenadores y su agente, también Gilberto Mendoza, una persona que siempre ha estado a su lado brindándole su apoyo incondicional y demostrándole que en un lugar del mundo hay una persona que cree en él y espera lo mejor de su desempeño.

En Octubre de 2011, Jorge decide una vez mas subir al rin a enfrentar un nuevo campeonato mundial, esta vez en la categoría ligero contra Antonio de Marcos, pero la historia fue otra, aunque el venezolano iba liderando la pelea, su contrincante le propinó un golpe que le originó un gran sangrado y hemorragia difícil de controlar, a lo que el juez dictaminó un KO por parte del adversario dejando en el rin al venezolano, aún entero, con un sabor amargo. Las cosas habían cambiado y De Marcos se corona campeón esa noche. Nuestro representante no acepta la derrota pues afirma que se sentía en excelente condición solo que por cuestiones de protección al boxeador y en vista de la cantidad de sangre derramada se tuvo que dar por finalizada la pelea.

Después de esto muchas cosas han cambiado para, el como yo lo llamo “Niño que vale ORO”, ofreciendo la revancha desde un principio a su contrincante, Linares reside hoy en día en los Ángeles, preparándose a diario y dando la batalla para lograr seguir adelante con su meta mas cercana “Darle a Venezuela un nuevo cinturón y campeonato mundial” por los momentos aguarda para la revancha con el actual campeón, mientras tanto el 31 de Marzo se enfrentará en Cancún al Mexicano Sergio Thompson, pelea que se disputaría en Venezuela pero que finalmente no se concretó por falta de apoyo de las instituciones públicas o privadas. Aún así el venezolano se encuentra con muchas expectativas y con ganas de liquidar lo mas pronto posible a su adversario y así demostrar que a sus 26 años sigue dando de que hablar y sigue luchando por dejar su nombre y el de su país en alto, pero también para retribuirle de cierta forma a todos aquellos que creyeron y siguen creyendo en él la alegría de saber que aunque a los 14 años no era el favorito del grupo, si era el más disciplinado y hambriento de todos, razón por la cual hoy se encuentra cumpliendo sus sueños mientras que de aquella camada de promesas no se conoce el paradero de alguno.

Aprender de Boxeo no es tarea fácil, pues me costó incluso casi tomar pizarra y marcador para poder entenderlo, hoy les relato un poco lo que ha sido mi pequeño paso por este mundo, que si bien no ha sido mi fuerte hoy puedo asegurar que el boxeo es un deporte digno de admiración, pues son muchos los riesgos que corres dentro de un rin. Sin embargo, no temer ni parpadear son claves fundamentales para poder demostrar tu talento. Muchos lo verán como algo vano, incluso lo criticarán, pues es un deporte donde se pone en práctica algo denominado por la sociedad “violencia”, pero yo hoy los invito a conocer un poco de este mundo, de esto que encierra mucho mas que dar golpes y dejar inconsciente al adversario.

Jorge Linares, un venezolano que salió de Barinas con un solo objetivo, que su nombre fuera recordado el día de mañana, lo ha logrado, lo sigue logrando y sin duda alguna es un ejemplo de lucha y constancia, de empeño y sacrificio por esos sueños que han dejado la bandera de nuestro país en la mente y el corazón de muchos, un vinotinto de sangre, alma y corazón un digno ejemplo de que todo puede alcanzarse.

Venezuela sigue tus pasos y se enorgullece de representantes como tu, creemos y seguimos confiando en ti.

Por: Kenyu Suarez
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